Antes de abordar el tema de la didáctica en sí, vamos a tratar de la educación y todo su contexto, puesto que la didáctica se encarga del “método o la forma” de educar.
Para mí, antes de conocer nada sobre el tema, educar estaba formado por los principios que aprendía el niño, impartidos por alguien o de forma independiente, durante la primera niñez, y que consistían principalmente en valores. Y resulta que es el desarrollo o la perfección de las facultades intelectuales y morales del niño o del joven, mediante una dirección, un encaminamiento o un adoctrinamiento. Y que es llevado a cabo mediante preceptos, ejercicios, o ejemplos. A mi concepto simple, se le han añadido complicaciones, la labor del maestro es compleja y difícil.
Hay que tener en cuenta que nosotros, como alumnos de la asignatura, estamos aprendiendo a ser maestros, por lo que no podemos olvidarnos de que nosotros vamos a tener, en cierta medida, el destino de nuestros alumnos en nuestras manos en un futuro. Por ello es tan importante tener claro cuál va a ser nuestra labor, si educar, adoctrinar, adiestrar... Puesto que no es lo mismo: educar (dirigir, encaminar, doctrinar) que enseñar (sistema y el método de instruir), o que adoctrinar (inculcar a alguien determinadas ideas o creencias), instruir (enseñar, doctrinar), formar (criar, educar, adiestrar) o adiestrar (hacer diestro, enseñar instruir). Todas ellas tienen relación, pero con matices y diferencias, en muchos casos nada pequeñas. Parece evidente que podemos instruir, debemos formar, a veces adiestrar, pero nunca adoctrinar, puesto que nuestras ideas o creencias, nunca deben ser inculcadas a nuestros alumnos.
Por lo que la educación en sí, se complica de forma aparente, aunque creo que eso lo único que hace es reforzar la importancia de su labor, hecho que a mí personalmente me gusta.
La educación tiene que combinar varios elementos como por ejemplo la educación en el medio (la tierra), la conciencia histórica (ser consciente de porque estamos en este punto, conocer ejemplos anteriores, para no volver a cometerlos y entenderlos...), la lengua (método de comunicación)...
Hay un amplio surtido de conocimientos, todos ellos tienen su porqué, pero para mí el más importante es el saber convivir en comunidad, en sociedad. Ella es básicamente la que rige nuestras vidas. Hay que conocer el mundo y todas sus connotaciones, ya que nos es prestado y necesario no solo actualmente, sino también en un futuro. Pero a nosotros, los seres humanos, lo que más nos condiciona somos nosotros mismos, es decir nuestra comunidad humana. Una comunidad rica, gracias a las diferencias, al individualismo en pensamiento, pero al mismo tiempo coexistentes y codependientes los unos de los otros.
Como he analizado, la educación tiene un valor difícil de calcular, por ello debería estar al alcance de todos, ser un derecho innato para todos los seres humanos, puesto que sin esa conciencia de sociedad unida, no podríamos desarrollarnos en el mundo por el que pasamos. Ahora mismo la educación es obligatoria, durante la enseñanza primaria. Pero a mí me bombardean las dudas en mi cabeza, ¿y luego qué?, ¿ya es suficiente?, ¿de qué modo?, ¿qué valores?, ¿es tan importante el detalle de la edad?, ¿todos los niños son iguales?... Podría seguir durante largo rato con mis planteamientos, pero prefiero centrarme en los valores que inculcamos a los niños, ya que estos deberían ser lo más importante, puesto que ellos van a ser los que les condicionen en su formación. Por lo que no podemos hacer ensalzamiento de ideas, creencias, razas y un largo etcétera, porque sería hacer apoplejía de radicalismo, de individualismo, y se nos escaparía el concepto de unidad.
Ahora mismo, nuestra educación tiene fuertes carencias en cuanto a estos valores que ayudarían a hacer comunidad. Presume de laica y tiene un alto porcentaje de festividades católicas. Los educamos a todos igual, y no tenemos en cuenta sus habilidades nativas. Les enseñamos con una esencia de nada, pero condicionándolos a un todo, y en la que lo más importante es su fecha de nacimiento… Yo creo que así nos olvidamos de la capacidad innata o la carencia que puedan tener los niños en algunos aspectos. La capacidad de aprendizaje no es para todos igual y eso hay que contemplarlo en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Nosotros y nuestros alumnos somos parte del sistema, así que tenemos que crear hombres libres, que compartan un fin (la sociedad) y no en un sistema individualista centro en la adquisición de conocimientos sin importar el porqué de esta adquisición. Por todo lo cual, la educación tiene que ser capaz de extraer de los alumnos lo mejor, por qué así realmente es como enriquecemos a la sociedad.
A mi parecer la educación actual, necesitaría una reforma, puesto que no se intenta ensalzar las virtudes de cada alumno de forma individual, sino que se les adoctrina en una cultura general centralizada en el marco español. No se liman las diferencias existentes. Tampoco se suele tener muy en cuenta el marco actual de la sociedad. Se enseñan conocimientos, sin preocuparse por su capacidad de razón ante los mismos. Y no se presta atención a las necesidades reales de ese aprendizaje. La educación actual no es una educación destinada a compensar desigualdades entre los individuos, sino que estamos ante una instrucción de conocimientos, sin preocuparse por lo que es en sí la comunidad. No se tiene en cuenta las necesidades de cada niño en particular, por lo que las desigualdades entre los mismos en vez de verse reducidas se ven cada vez más acentuadas. Y por lo tanto, se aleja de ese concepto de sociedad, de bien común y se centra en lo que sería el individualismo y los valores de cada uno.
Todo esto lo he podido sacar de mi razonamiento ante los textos de Fernando Savater y Gimeno Sacristán. A los cuales añadí la ponencia del Dr. Azqueta Oyarzún, la cual me ha ayudado a terminar de fijar claramente la importancia de la educación. Ya no solo en los grados individuales o sociales, sino en el aspecto económico.
Ha sido muy enriquecedora la ponencia, porque si bien es cierto que las lecturas del Sr. Sacristán y el Sr. Savater me ayudarón a sacar mis propias conclusiones y terminar de moldear todos los conceptos en mi cabeza, la conferencia me ayudó a determinar con conocimiento la riqueza que aporta la educación a la sociedad. Yo conocía la riqueza que tiene la educación en cuanto al individuo (más educación, mayor aumento salarial) y a la sociedad (los avances que provoca ese individuo que tiene los conocimientos). Y ahora soy consciente de que la educación en sí supone un abanico variado de bienes para la sociedad.
Antes de nada, quiero plasmar que he aprendido que la educación supone un bien, en términos reales económicos, puesto que dentro de lo difícil que resultaría medir ese hecho, sí que es cierto que la educación se puede medir.
La inversión que nosotros hacemos en educación es una inversión rentable, porque el gasto es superado ampliamente por el beneficio que aporta. Sus beneficios, además, son muy altos, el tipo de interés rentable de la educación, supone un rendimiento en torno a un 8 - 11%, y esta cifra es la resultante quitando ya la inflación, por lo que supone un interés muy alto.
Y como he dicho no solo a título individual o privativo, como puede ser el salario de la persona, sino también a nivel social, por que una sociedad educada aumenta las perspectivas de crecimiento de un país. Mejora la comunidad, eleva la productividad de la misma. Con una sociedad más educada tenemos un electorado más preparado, más informado. El índice de delincuencia baja…
Actualmente no hay ni una sola inversión que sea igual de productiva que la educación.
Ahora bien, si es importante la educación por todo lo que he desarrollado al principio, también quiero decir que es importante el cómo, el dónde, el cuándo y el con quien.
También he analizado la educación en valores, y como estos van a ser los que determinen al alumno, pues bien, no podemos obviar que estos tienen un alcance significativo para la sociedad para construirla con un fin común, el cual sea el beneficio de la misma. Y este valor se imparte en la escuela. Puesto que es ésta la que nos aporta unas cualidades positivas de unión, no así como la educación individual en casa.
Además, la enseñanza presencial, nos aporta beneficios en cuanto a capital social se refiere. Ya que establece uniones, vinculaciones y aproximaciones. Son éstas las cualidades que mejoran el estatus social y nos ayudan en caso de necesidad. Pero lo más importante es que favorecen la evolución de un país y disminuyen la pobreza ya que crean bienestar social, no solo porque aumenta el nivel de renta y el nivel de confianza, el cual es un índice en el desarrollo humano, sino porque favorece las relaciones entre los mismos.
Todas estas condiciones están medidas por el banco mundial, el cual dice que la riqueza total de un país depende del Capital Social más el Capital Humano más el Capital Económico.
Es importante tratar el tema de cómo construimos esta sociedad. Porqué entre todos tenemos que sacar el mayor partido a la sociedad y repartirnos entre la misma, porque si la sociedad está segmentada no todos tenemos las mismas oportunidades. Es cierto que no todos tenemos las mismas aptitudes, pero tampoco podemos agudizar esto, hecho que también se trata en la educación presencial.
Deberíamos compensar las aptitudes nativas si queremos adquirir un estado de bienestar en el que todos tengamos el mismo acceso a la misma. No podemos discriminar, no solo por la injusticia que supone, si no porque así no estaríamos buscando un bien común para la sociedad.
Está latente que, si mejoramos este sistema educativo y lo aumentamos la sociedad también lo hace en proporción.
Después de tener clara la importancia de la educación y de lo lucrativa que es para el sistema, vamos a centrarnos en la didáctica, que creo que es el método de enseñar. Digo creo, porque su significado es abstracto, hace relación a la enseñanza, al arte de enseñar, a él qué enseñar y de qué modo.